Confirman cierre de cuentas bancarias a exchange chileno de criptomonedas

En las vísperas de laBITconf, la conferencia más importante de América Latina sobre bitcoin y celebrada este año en Santiago de Chile, el pasado 3 de diciembre la Sala Tercera de la Corte Suprema de Chile dictó sentencia contra el recurso de protección -similar al recurso de amparo- presentado por el exchange chileno Orionx contra el banco público Banco del Estado de Chile (“BancoEstado”) dejando al exchange chileno sin cuentas bancarias en aquella entidad financiera y, consecuentemente, con una conexión menos con el mundo del dinero fiduciario y del sistema bancario tradicional.

Originalmente, el BancoEstado había cerrado las cuentas bancarias de Orionx haciendo uso de una cláusula de rescisión unilateral que estaba prevista en el formulario por el cual Orionx había solicitado la apertura de su cuenta bancaria. BancoEstado fundo el cierre de la cuenta bancaria en el hecho que, según sus manuales de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, aquella entidad financiera no podía operar con clientes cuya actividad fuera negociación de criptoactivos entre particulares en la medida que no exista un marco regulatorio para tal actividad. La sentencia de la Corte Suprema claramente desconoce el principio de permisión, elemento fundamental del Estado de Derecho, y necesario para el desarrollo de nuevas actividades. Además, no se repara en el hecho que las actividades de Orionx, junto con otros exchanges, están alcanzadas por el resto del ordenamiento jurídico como podrían las normas protectorias de los consumidores o los códigos de fondo.

Orionx argumentó que la decisión de BancoEstado fue abusiva e ilegítima cuando esta causal no estaba prevista entre los motivos que autorizaban a la terminación unilateral del acuerdo. La Sala Tercera, por su parte, consideró que el listado de causales previstos en el formulario era meramente enunciativo y que la causal argumentada por BancoEstado era válida. Esta decisión de la Corte Suprema también resulta un retroceso puesto que avala la práctica y ejercicio de cláusulas abusivas en contratos con cláusulas predispuestas, como lo es un formulario de solicitud de un producto bancario.

La sentencia dictada por la Corte Suprema de Chile realmente representante una estocada mortal al ecosistema cripto en Chile al consentir los abusos de las entidades financieras (recordamos que el ecosistema cripto chileno ha sido víctima de una ataque coordinado por parte del sistema bancario) y dejar sin protección constitucional inmediata a las actores que impulsan el desarrollo de esta nueva industria, sometiéndolos a procesos más extensos que muchas de estas empresas no pueden soportar. Afortunadamente, los argumentos del ecosistema están siendo recibidos de buena forma por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, conforme algunas sentencias ya dictadas, cuando se demanda que estas prácticas constituyen ataques a la libre competencia.

El texto completo del fallo puede descargarse del siguiente enlace: Sentencia Orionx Corte Suprema.

Bitcoin y blockchain desafían a las finanzas

por Marina Bericua

publicado originalmente en IProup

Cuando Satoshi Nakamoto publicó en 2008 las reglas del funcionamiento de Bitcoin y de la tecnología sobre la que funcionaba (blockchain), dejó en claro que su propuesta de un sistema de pagos electrónico descentralizado era una respuesta a la crisis del modelo tradicional de confianza en el sistema financiero: no confíen en los bancos, confíen en las matemáticas.

La crisis financiera del 2008 puso de manifiesto no sólo el deficiente análisis de riesgo crediticio que realizaban las instituciones financieras, sino el pobre trabajo realizado en explicarle a sus clientes los riesgos a los que se estaban exponiendo al adquirir ciertos productos (préstamos hipotecarios).

La respuesta regulatoria no se dejó esperar. A partir de ese momento, todas las instituciones tuvieron que incluir en los documentos de apertura de cuentas una evaluación acerca de la capacidad del cliente de comprender los productos que les iban a vender, un análisis sobre cuáles eran los productos “apropiados” para esos clientes.

Diez años después y tras 17 millones de Bitcoin emitidos, la criptomoneda que acapara el 58% del mercado de divisas virtuales es el centro –junto con las otras criptomonedas que le siguieron– de las discusiones regulatorias que plantea esta llamada democracia digital.

 

En un sistema de pagos descentralizado como el que plantean las monedas virtuales construidas sobre blockchain no existe quien evalúe, con perdón del neologismo, su “apropiabilidad”.

En un intento por realizar un análisis de los riesgos y tratar de mitigarlos, muchos países han desarrollado diversos tipos de respuestas regulatorias que van desde aclaraciones respecto de la “naturaleza jurídica” de las monedas, hasta las prohibiciones de su uso y negociación, pasando por advertencias y la obligación de obtener licencias impuesta a algunos de los actores del ecosistema.

Estados Unidos, Canadá, Suecia y la Argentina comenzaron a tratar a las monedas virtuales desde el punto de vista impositivo como bienes. Otros, como Alemania y Japón, como medios de pago de curso no forzoso.

La mayoría de los países han emitido advertencias sobre la posible clasificación de las transacciones como sujetas a las leyes de títulos valores. Bolivia y China prohibieron su uso y negociación. Otros, impusieron requisitos de “conozca a su cliente” y de prevención de lavado –como la Argentina– o la obligación de obtener una licencia específica, como es el caso del Estado de Nueva York, Japón y México.

Pero ¿cuáles son los riesgos que los reguladores han querido mitigar? Solamente por nombrar algunos, el de la anonimidad es por lejos el que más preocupaciones les plantea. Blockchain registra los montos y las cuentas desde donde y hacia donde se realizan las transferencias pero no la identidad de los usuarios.

En el pasado se han usado las monedas virtuales para actividades ilícitas (compra de drogas, armas y pornografía infantil, apuestas ilegales, fondeo de actividad terrorista y lavado de dinero).

A las preocupaciones sobre los usos de las monedas se suman la volatilidad de los precios y la posibilidad de fraudes premeditados o problemas con la ciberseguridad.

En la vereda de enfrente, los defensores de esta libertad monetaria insisten en que muchos de los embates regulatorios son causados por falta de conocimiento. Después de todo, el dinero en efectivo ha sido históricamente usado para actividades criminales y no por ello ha sido prohibido.

La identidad de los usuarios, dicen, podría ser rastreada a través de los mercados intervinientes, de las billeteras o de las direcciones IP y los problemas de ciberseguridad no son diferentes a los que se encuentra expuesto cualquier documento electrónico. Como en la mayoría de los casos, los problemas de seguridad son culpa de los usuarios que no resguardan sus claves.

Cada vez que se discute cómo regular un fenómeno asociado a la innovación tecnológica, el temor inicial es que las regulaciones hagan que el sistema sea tan complicado o costoso que deje de usarse. Demasiada regulación –pregonan– mata la innovación.  Yo lo corregiría: regulación inadecuada mata la innovación.

La diversidad de respuestas regulatorias –inclusive dentro de un mismo país– y los casos de cambios en el rumbo regulatorio señalan con el dedo dónde, a mi juicio, está el problema. La falta de conocimiento sobre cómo funcionan estas tecnologías genera movimientos regulatorios erráticos. Pero esta falta de conocimiento, respecto de un sistema que pretende resolver fundamentalmente un problema de  confianza no solo afecta la actividad regulatoria, sino que plantea también un desafío de “apropiabilidad” para los usuarios.

Las posibilidades de éxito de las monedas virtuales – que dependen en gran medida de su adopción- y de su tecnología base como herramientas para la inclusión financiera y, quien sabe, no solo financiera, están signadas por el mismo reto que planteó para los bancos la crisis del 2008: que no solo los reguladores entiendan cómo funciona, sino que también lo hagan los usuarios. Está en manos de quienes creen en las bondades de esta revolución en marcha, entre quienes me incluyo, hacerle frente al desafío y levantar el guante.

* Marina Bericua es directora de la Maestría en Derecho Empresario y miembro del CETYS, Departamento de Derecho de la Universidad de San Andrés.

Argentina – Reforma tributaria aprobada: las monedas digitales tributan

Ley 27.430

Modificación.

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de

Ley:

TÍTULO I

IMPUESTO A LAS GANANCIAS

Capítulo 1 – Ley de Impuesto a las Ganancias

ARTÍCULO 1°.- Sustitúyese el artículo 1° de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, por el siguiente:

“ARTÍCULO 1°.- Todas las ganancias obtenidas por personas humanas, jurídicas o demás sujetos indicados en esta ley, quedan alcanzados por el impuesto de emergencia previsto en esta norma.

Las sucesiones indivisas son contribuyentes conforme lo establecido en el artículo 33.

Los sujetos a que se refieren los párrafos anteriores, residentes en el país, tributan sobre la totalidad de sus ganancias obtenidas en el país o en el exterior, pudiendo computar como pago a cuenta del impuesto de esta ley las sumas efectivamente abonadas por impuestos análogos, sobre sus actividades en el extranjero, hasta el límite del incremento de la obligación fiscal originado por la incorporación de la ganancia obtenida en el exterior.

Los no residentes tributan exclusivamente sobre sus ganancias de fuente argentina, conforme lo previsto en el Título V y normas complementarias de esta ley.”

Continue reading “Argentina – Reforma tributaria aprobada: las monedas digitales tributan”

Argentina: la reforma tributaria avanza sobre las criptomonedas

En este post se puede leer la media sanción de la reforma tributaria ocurrida en diciembre de 2017. El proyecto de ley avanza sobre las criptomonedas pues:

  • se las identifica como monedas digitales, aunque nunca se las define.
  • se los considera en todas sus menciones como valores, a la par bonos, títulos o acciones.

Texto completo de la media sanción de la Cámara de Diputados

La ONG Bitcoin Argentina propone cambios a la reforma tributaria

Tal como se ha podido conocer, la reforma tributaria propuesta por el Poder Ejecutivo Nacional regula a las monedas digitales, categoría en la que podemos incluir a Bitcoin. Esta propuesta de regulación las asemeja a los valores negociables, como podrían los bonos o las acciones. Como consecuencia de esto, la enajenación de monedas digitales estaría alcanzada por el llamado “impuesto a la renta financiera”. Es decir, cada vez que alguna moneda digital sale del patrimonio de una persona, y se reúnen los requisitos establecidos en la normativa, correspondería abonar dicho impuesto. Este impuesto destruye totalmente la finalidad de las monedas digitales de actuar como medio de pago, desalentando su uso como tales.

La ONG Bitcoin Argentina se ha pronunciado al respecto y ha publicado un paper con el análisis del impacto de la reforma tributaria junto con una contra propuesta. El paper completo puede ser consultado aquí, estando también disponible un resumen ejecutivo en este enlace y, finalmente, la contra propuesta al proyecto aquí.

“Monedas virtuales. Una primera aproximación al Bitcoin”

Hoy, 31 de diciembre de 2015, se publicó en la revista jurídica La Ley (Arg.) un artículo de mi autoría titulado “Monedas virtuales. Una primera aproximación al Bitcoin”. En el mismo se describe primero el sistema en su funcionalidad más básica, luego se mencionan sus ventajas, desventajas y riesgos principales, y se finaliza haciendo una referencia a la regulación de su esquema central.